Abrir un restaurante es el sueño para muchas personas, un proyecto apasionante en el que, por norma general, se unen inquietudes personales y profesionales. Seguro que la dedicación y el esfuerzo  invertido merecen la pena. Pero no todo es ilusión y, llegado el momento de iniciar esta aventura empresarial, es habitual encontrarse con multitud de aspectos legales que hay que cumplir para poder poner en marcha nuestro negocio.

De todos ellos, la licencia de apertura del restaurante es la más importante, ya que se trata de un documento oficial que certifica que el local cumple con todas las condiciones y permisos para realizar esta actividad de restauración.

Los principales trámites y permisos para abrir un restaurante son:

  • Elaboración del proyecto técnico.
  • Solicitud de la licencia de apertura del restaurante.
  • Solicitud de licencia de obras si es necesario acondicionar el local.
  • Licencia municipal para utilizar la vía pública en caso de querer poner terraza, toldo, sillas, etc.

Otras solicitudes y trámites dependientes de las Comunidades Autónomas que debes presentar son:

  • Certificado de manipulador de alimentos de los profesionales que desarrollen su actividad en el restaurante.
  • Autorización sanitaria de la Comunidad Autónoma.
  • Hojas de reclamación a disposición de los clientes (deben estar registradas en el área de Consumo de la Comunidad Autónoma).
  • Placa identificativa del restaurante, que debe situarse en un lugar visible.
  • Inscripción de la empresa en el Registro de Empresas y Actividades Turísticas (departamento de Comercio e Industria de cada Comunidad Autónoma).
  • Suscripción de un seguro de responsabilidad civil.
  • Lista de precios y carta a la vista de los clientes adaptada a los requerimientos legales vigentes (Real Decreto 126/2015).

Licencia de apertura: definición e implicaciones

La licencia de apertura de un restaurante es el documento que acredita que el local cuenta con las condiciones de habitabilidad y uso adecuadas para acoger la actividad económica a la que se le destina, sin causar molestias a terceros.

Existen dos tipos de licencias de apertura: para actividades inocuas y para actividades calificadas. En el caso de los restaurantes y otros negocios de hostelería, se requiere una licencia de apertura para actividades calificadas, ya éstas pueden ser molestas o insalubres y requieren adoptar correctivas sanitarias, de seguridad y/o medioambientales específicas.

La licencia de apertura para un restaurante se solicita en al Ayuntamiento, y su coste depende de la relevancia comercial de la calle donde se sitúa y de su tamaño. Este permiso se concede de forma personal al dueño de un negocio y para el desarrollo de una actividad determinada, así que deberá renovarse cuando cambie la actividad en el local o los propietarios del negocio (por ejemplo una venta o un traspaso)  y cuando haya modificaciones significativas en las instalaciones.

¿Qué necesitas para tener la licencia de apertura para tu local?

  1. Obtener la licencia de obras. Este trámite es necesario siempre que el local deba ser acondicionado y siempre que haya que hacer obras para ello.
  2. Informe de insonorización. Los locales donde se realicen actividades potencialmente contaminantes por ruido y vibraciones (como pueden ser bares y restaurantes) deberán presentar un estudio de impacto acústico firmado por un técnico que incluya una memoria explicativa y planos.
  3. Cumplir con las medidas higiénicas contempladas por la Ley. Los locales donde se sirve comida (bares, restaurantes, heladerías, etc.) deben ajustar las características de cada estancia (cocina, almacén, zona de barra, zona de público, aseos y vestuarios) en superficie, ventilación y tipo de mobiliario a las ordenanzas municipales creadas con este fin.
  4. Disponer de un plan contra incendios. Todos los edificios de uso público deben contar con un plan de evacuación y disponer de señalización de la misma, así como de alumbrado de emergencia y extintores.

Además, para recibir su licencia de apertura, todos los restaurantes deben cumplir con las condiciones de iluminación, ventilación y salubridad oportunas, tener las salidas de humo certificadas y disponer de instalaciones accesibles tal y como recoge la Ley.

¿Para qué sirve la declaración responsable?

Según la legislación de nuestro país, los locales de menos de 300 metros cuadrados no necesitan tramitar licencia previa de sus instalaciones para recibir la licencia de apertura. La declaración responsable es un documento en el cuál el propietario manifiesta que su local cumple con los requisitos para realizar una actividad y que está en posesión de los certificados técnicos, planos y proyectos que así lo demuestran.

Sin embargo, bares y restaurantes no se encuentran incluidas dentro de las actividades que se ajustan a esta ley y, por tanto, para su apertura en un local que carezca de licencia anterior para dichas actividades será necesario iniciar de nuevo el proceso completo.

Esperamos que con esta pequeña guía hayas podido iniciar el camino a la apertura de tu establecimiento, ya sabes que desde nuestra sección de consejos intentamos hacer tu camino mucho más fácil.