El término gourmet sirve para definir a una persona con gusto delicado, para hacer mención a un tipo de gastronomía centrada en platos significativamente refinados y para adjetivar productos exclusivos de gran calidad disponibles solo en canales de distribución no habituales. En este artículo queremos centrarnos en estos últimos, en los llamados productos gourmet, cuyo conocimiento y uso puede dar a los platos de tu restaurante un toque distintivo.

¿Qué son los productos gourmet?

Materias primas de gran calidad, características organolépticas especiales (sabor, textura, olor, color o temperatura), presentación cuidada y elaboración artesanal son las cuatro principales características que definen a los productos gourmet.

Este tipo de productos, también llamados “delicatessen”, no se encuentran en los canales de distribución y venta habituales, y para comprarlos hay que recurrir a tiendas especializadas o  muy concretas.

Los productos gourmet están exquisitamente seleccionados y superan exhaustivas medidas de seguridad bajo la supervisión de personal cualificado y experimentado. El objetivo de un control tan intenso es que estos manjares puedan satisfacer el gusto de los paladares más exquisitos, ya que ofrecen al comensal una delicadeza y un sabor único.

Por eso, la gastronomía gourmet no necesita únicamente de los productos exclusivos para definirse como tal: éstos requieren ser tratados y cocinados en su justo punto por profesionales, ser presentados con montajes especiales (es muy importante la vajilla, la distribución de los elementos dentro del plato o la gama cromática que incluyamos en cada combinación) y ser degustados por personas que aprecien su calidad.

Por último, piensa que las personas que demandan este tipo de productos no tienen miedo a probar nuevos sabores y que están abiertos a las nuevas tendencias culinarias, así que la innovación también jugará un papel importante en la gastronomía gourmet

Algunos productos e ideas para una cena gourmet

En primer lugar, debes tener claro que gourmet no siempre es sinónimo de “exótico”. De hecho, los productos autóctonos pueden ser protagonistas de  una cena delicatessen. Algunos ejemplos claros de reconocidos son el más que alabado jamón ibérico, los siempre agradables quesos y aceites artesanos o las famosas anchoas del Cantábrico. Por supuesto, las verduras de temporada y de gran calidad (como las de la huerta Navarra, en conserva o al natural) también entrarían en este ránking de productos gourmet.

Lo mismo ocurre con los vinos. Estos últimos, además, son indispensable para un maridaje acorde con los platos y con la experiencia de alto nivel gastronómico. Disponer de una buena bodega y contar con el asesoramiento de un experto para saber cómo completar cada presentación serán aspectos claves para “redondear” esta experiencia culinaria exclusiva.

Otro ejemplo que seguro te suena: el pastrami. Este sándwich originario de la cocina judía del Este de Europa es uno de los productos gourmet con más tirón de los últimos años. Convertido en una tendencia underground que ha pasado del streetfood neoyorkino a los restaurantes de alta cocina, no sólo la carne juega un papel importante en su elaboración: servirlo con un pan adecuado (a poder ser, pan artesano) y con pepinillos y salsas de calidad es imprescindible.

Algo parecido ocurre con las hamburguesas, que cada vez encajan más dentro del adjetivo gourmet cuando cumplen estas tres premisas:

  • Están hechas con ingredientes de primera calidad (carnes, pescados, legumbres o verduras).
  • Proponen una combinación de sabores y salsas  excelente.
  • Tienen el toque perfecto de plancha o parrilla.

Otros ejemplos de productos gourmet que pueden ayudarte a crear un menú exclusivo son:

  • Chips de autor: Elaboradas con patata pero también con otros vegetales. En la mayoría de los casos, están horneadas, por lo que son más saludables que unas chips convencionales. Un entrante sencillo y seguro para una cena gourmet.
  • Agua de sabores: Sí, las aguas con sabores también pueden considerarse productos gourmet que mejorarán la experiencia en tu restaurante. No dudes en añadirlas en tu carta.
  • Aceite picante: Este ingrediente típico de la cocina italiana no sólo sirve para “aliñar” pizzas: también puedes utilizarlo en ensaladas y ofrecerlo como una interesante opción para tu carta. La extensión gourmet se aplica, por supuesto, a otros muchos aceites artesanos de nuestro país.
  • Sal: Sal rosa, sal negra, sal del Himalaya, sal de araña, sal azul de Persia, sal ahumada de Sierra Nevada,…no tengas miedo a innovar tus platos con estos productos delicatessen. Sin duda alguna, una buena forma de condimentar una cena gourmet.
  • Salsas gourmet: Sí, en lo que a salsas se refiere, la exclusividad también jugará a nuestro favor. Un Alioli de siempre o una salsa de tomate pueden convertirse en productos gourmet si se elaboran en las condiciones adecuadas. Gourmet Alioli de Choví es un buen ejemplo.

Como ves, puedes incluir productos gourmet en tu restaurante independientemente de tu tipo de cocina. Únicamente debes tener clara la forma de presentarlos y cocinarlos para ofrecer una experiencia única y atraer a más clientes.

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